Convocatoria del Grupo de Coordinación Internacional de la Coordinación Internacional de Trabajadores del Automóvil para el 28 de abril, Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, y para el 1° de mayo de 2020

Queridas/os colegas, Desde principios de marzo, la situación en todo el mundo ha cambiado drásticamente debido a la propagación del coronavirus (Covid-19). El número de personas infectadas y de muertes aumenta, y no se vislumbra un final. El sistema de salud, que está orientado al máximo beneficio capitalista, carece de capacidad hospitalaria, pruebas y de equipos de protección. Particularmente afectadas se ven las grandes ciudades con millones de habi­tantes, con sus grandes barrios pobres, donde el riesgo de infección es alto y la atención de salud es mínima, y donde muchas personas no tienen la posibilidad de alimentar a sus familias.

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La crisis sanitaria ha acelerado la crisis económica mundial que comenzó a mediados de 2018. Como resultado de ello y de las crisis estructurales con la transición a la electromovili­dad y la digitalización, millones de puestos de trabajo en la industria automovilística y de proveedores están en la lista de despidos.

Llamamos a que se luche por cada puesto de trabajo y exigimos la semana laboral de 30 horas con compensación salarial completa.

El cierre de la producción de automóviles no le cae nada mal a algunas empresas que reducen de esta manera su sobreproducción, especialmente porque reciben compensacio­nes subvencionadas por el Estado por valor de miles de millones.

En países como Sudáfrica, Filipinas o India, el cierre y toque de queda impuesto están golpeando duramente a los millones de personas que viven allí. "No work, no pay". (¡Sin trabajo no hay paga!) agudiza la pobreza y la miseria. También el sustento de los y las traba­jadores/as del sector automovilístico y de sus familias se ve amenazado contundentemente.

En lugar de pérdidas salariales masivas, exigimos en todo el mundo el pago de las empresas del 100% de los días de trabajo perdidos debido a la crisis sanitaria de Corona.

Por razones de lucro y en la feroz competencia internacional, la economía y la producción automovilística deben ser reiniciadas pronto. Nos preparamos para librar una lucha decisiva contra la descarga de los costos de la crisis sobre los hombros de los y las trabajadores/as del automóvil y sus familias. "No vamos a pagar por su crisis" debe convertirse en la pauta general internacional para los trabajadores de la industria automotriz. Asimismo, no acepta­mos que el reinicio de la producción sea arriesgado y que tenga lugar sin la protección de la salud de los trabajadores. La norma para todo el mundo debe ser, la salud antes que el máximo beneficio. Mientras que se han impuesto prohibiciones de contacto en público, los trabajadores de las fábricas deben seguir trabajando hombro con hombro.

Ya en marzo, los trabajadores de FCA en Italia, Daimler en Vittoria/España o Stuttgart/Alema­nia se declararon en huelga, pidiendo justificadamente el cierre de la produc­ción para prote­gerse de la infección. Los trabajadores de todo el mundo están luchando por la protección de la salud y el cierre de las fábricas que no tienen una producción vital. En Brasil, el sindicato de trabajadores metalúrgicos obligó el cierre de 30 fábricas con la amenaza de una huelga general y exige la preservación de los puestos de trabajo y que se sigan pagando los salarios. En Marruecos, India y muchos otros países hay protestas contra los estrictos toques de queda y la pobreza, contra las políticas gubernamentales y contra la represión violenta. En Italia, 150 personas de 12 organizaciones discutieron en una video­conferencia los efectos de la pande­mia de coronavirus y acordaron 13 demandas comunes. Los trabajadores de General Electric en los EE.UU. exigen la conversión de la producción para la fabricación de respiradores artificiales.

Las medidas de protección para contener el coronavirus son necesarias. Sin embargo, nos oponemos resueltamente a las aceleradas medidas de emergencia de represión política, incluida la imposición de la ley marcial, que tienen por objeto impedir las luchas obreras y acciones de resistencia. Esto también afecta directamente el 1° de mayo, día internacional de la lucha de la clase obrera. A pesar de todas las restricciones, este año es necesario organizar creativamente una cultura adecuada de manifestación y formas de acción, llevar a cabo acciones en las fábricas y conectar el movimiento obrero y sindical militante en todo el mundo.

Con la difusión de nuestro Programa Internacional de Lucha, que fue aprobado en febrero durante la 2ª Conferencia Internacional de Trabajadores del Automóvil en Sudáfrica, vamos a la ofensiva y fortalecemos la unidad internacional de los trabajadores y los sindicatos. El Programa Internacional de Lucha se ocupa de las precauciones sanitarias de los trabaja­dores ante el aumento de la explotación en las fábricas, pero también de las consecuencias del fraude criminal de los gases de escapes y de la transición a la catástrofe climática para la salud de toda la población. Así mismo, está ganando en importancia y proporciona orientación en vista del desarrollo de la crisis este año, y de las disputas y luchas a venirse. El fracaso del sistema capitalista en esta situación confirma el llamado en el Programa de Lucha por un debate de estrategia sobre las alternativas anticapitalistas, sociales y socialistas – contra cualquier tipo de difamación anticomunista, antirevolucionaria y anti-anticapitalista!

"No nos limitamos a una lucha por mejores salarios y condiciones de trabajo. Queremos una vida próspera, digna y saludable para toda la gente, en armonía con la naturaleza - una sociedad sin explotación ni opresión, porque otro mundo es posible.".

(Resolución fundacional de la Coordinación Internacional de Trabajadores Automotrices, octubre de 2015)

A pesar de las restricciones masivas en la vida pública debido a la pandemia de la Corona y en contra de cualquier división nacionalista o social-chauvinista, hacemos un llamado a todos los trabajadores de la industria automotriz y a sus familias en todo el mundo para el 1° de Mayo, el día internacional de lucha de la clase trabajadora:

Para la protección integral de la salud y la seguridad laboral en la crisis sanitaria de Corona!

¡Contra el uso de la crisis sanitaria de Corona para reducir y suprimir aún más los derechos y libertades políticas y democráticas, y contra las medidas políticas de emergencia política!

¡No a que los y las trabadores/as del automóvil, sus familias y las masas tengan que cargar con las consecuencias de la crisis!

¡Los/las trabajadores/as del automóvil en el mundo, cruzamos las fronteras y fortalecemos la unidad obrera internacional!

Con saludos solidarios,

Ed Cubelo (Filipinas), Dieter Schweizer (Alemania)

Coordinatores de la ICOG

 

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